La importancia de la deteccion temprana del cancer de prostata
Cáncer de próstata: la importancia de la detección temprana y el tratamiento personalizado
Dr. Fabio Sánchez Mazzaferri (Mat. 11.548). Cirujano especializado en urología. Sanatorio Parque.
El cáncer de próstata es el cáncer más diagnosticado en los hombres. Se estima que uno de cada ocho desarrollará esta enfermedad a lo largo de su vida. Su incidencia varía de manera significativa según la región geográfica, siendo elevada en países como Estados Unidos, Australia y gran parte de Europa, y considerablemente menor en países asiáticos.
Los antecedentes familiares representan un factor de riesgo importante, lo que sugiere una predisposición genética. En los casos de cáncer de próstata hereditario (cuando existen tres o más familiares afectados) la enfermedad suele presentarse a edades más tempranas, entre seis y siete años antes que en la población general.
Síntomas y señales de alerta
En sus etapas iniciales, el cáncer de próstata puede ser asintomático, lo que refuerza la importancia de los controles preventivos. A medida que la enfermedad progresa, pueden presentarse síntomas urinarios como aumento de la frecuencia miccional, urgencia para orinar, incontinencia de urgencia, necesidad de levantarse por la noche, chorro débil o entrecortado, dificultad para iniciar la micción, micción en regadera y goteo terminal. En estadios más avanzados, puede provocar dolor óseo, signo de enfermedad diseminada.
Cómo se realiza el diagnóstico
El control inicial se basa en dos herramientas fundamentales: el tacto rectal y el análisis de PSA (antígeno prostático específico). Si se detectan alteraciones, se realiza una biopsia prostática, estudio que permite confirmar el diagnóstico.
El PSA es una glicoproteína producida por las células prostáticas. Si bien es un marcador específico de la próstata, no es exclusivo del cáncer, ya que puede elevarse en otras condiciones benignas. Aun así, valores elevados se asocian con mayor probabilidad de enfermedad tumoral.
La resonancia magnética multiparamétrica de próstata es otro estudio clave, ya que permite detectar y localizar tumores clínicamente significativos con alta sensibilidad.
Cuándo comenzar los controles
En la población general, se recomienda comenzar con los controles a partir de los 50 años, y a los 45 en hombres con antecedentes familiares. En casos de alto riesgo familiar, puede indicarse asesoramiento genético, especialmente cuando existen múltiples familiares afectados o mutaciones hereditarias conocidas.
Qué ocurre tras la biopsia
La biopsia prostática suele consistir en la obtención de 12 cilindros de tejido, que luego son analizados por anatomía patológica. El informe incluye información clave como el tipo tumoral, el grado de diferenciación, la cantidad de muestras comprometidas y la extensión de la lesión.
Posteriormente, se realiza la estadificación, que permite determinar si la enfermedad está localizada o se ha extendido, mediante estudios como tomografía computada, resonancia magnética, PET-CT PSMA o centellograma óseo.
Tratamiento: una decisión personalizada
No todos los pacientes con cáncer de próstata requieren un tratamiento radical. Muchos tumores presentan un crecimiento lento, por lo que hoy se reconoce el riesgo de sobrediagnóstico y sobretratamiento.
En los casos de bajo riesgo, la vigilancia activa es una estrategia validada que permite un seguimiento estrecho con controles periódicos, evitando tratamientos innecesarios sin comprometer la sobrevida.
Para los tumores localizados de riesgo intermedio o alto, las opciones curativas incluyen la prostatectomía radical y la radioterapia, tanto externa como braquiterapia. En estadios avanzados, el tratamiento se basa en la terapia hormonal, asociada en algunos casos a quimioterapia o terapias dirigidas, que han demostrado mejorar la sobrevida.
Cirugía urológica y cirugía robótica
En este contexto, los avances quirúrgicos han permitido ofrecer tratamientos cada vez más precisos y menos invasivos. En Grupo Oroño, las cirugías urológicas forman parte de un abordaje integral que incorpora tecnología de última generación a través del Programa de Cirugía Robótica. Estas cirugías se desarrollan en el marco de un trabajo coordinado entre equipos especializados, integrando tecnología y experiencia médica para el tratamiento de patologías urológicas complejas.
Un abordaje multidisciplinario
El tratamiento del cáncer de próstata requiere un enfoque personalizado, que tenga en cuenta el estadio de la enfermedad, la expectativa de vida, las comorbilidades y las preferencias del paciente.
La detección temprana, los avances tecnológicos y el trabajo coordinado de equipos multidisciplinarios permiten hoy ofrecer tratamientos más eficaces, con mejores resultados y menor impacto en la calidad de vida.